¿Es hora de que comiences a invertir?

Hace años que el mundo de las inversiones es cada vez más elegido por distintos tipos de personas, de diferentes edades y niveles económicos. La inversión ya no es vista como algo para unos pocos, sino que gracias a los distintos recursos y la gran cantidad de información que puede encontrarse en línea, nunca había sido tan fácil comenzar a invertir.

A pesar de ser una actividad corriente hoy en día, esto no quiere decir que no deba hacerse con cuidado, es una decisión en la que debes poner toda tu atención e investigar mucho sobre el tema, para hacerlo de forma segura y exitosa.

Las reglas básicas para invertir

Al momento de invertir, debes tener en cuenta tu perfil económico, tus objetivos financieros y el riesgo que estás dispuesto a asumir, ya que esto determinará las mejores inversiones para ti. Además, debes comprender a fondo cómo funciona este mundo y formarte en el tema, para no cometer errores de novato.

Luego de invertir, es necesario hacer un seguimiento de dichas inversiones, pero sin obsesionarte. Hay algunas que requieren más atención que otras, pero es importante estar consciente sobre sus movimientos y aprender a retirarse a tiempo. Y por último, debes tener en cuenta que no hay ninguna inversión que sea 100% segura, sino que se trata de inversiones con mayor o menor riesgo.

Si quieres comenzar a invertir de forma fácil, lo mejor es optar por seguir algún tipo de estrategia que te ayude a determinar los mejores pasos a seguir. Una de las reglas de inversión más utilizadas es la del 120, que se basa en la edad del inversor y sus necesidades en cada etapa de su vida. Puedes conocer más sobre esta estrategia a continuación.

¿Qué es la regla del 120?

Con esta fórmula, podrás definir el porcentaje de renta variable de tus inversiones en base a tu edad, de forma fácil y rápida. Funciona de esta manera: al número 120 debes restar tu edad y el resultado será el porcentaje del capital que debemos invertir en una renta variable, mientras que el restante debería ser destinado a una renta fija. Por ejemplo, si tienes 40 años, un 80% debería estar destinado a renta variable, como acciones, mientras que el 20% restante irá a una renta fija, pública o privada.

Esta regla se basa en la filosofía de que cuando somos jóvenes y aún estamos trabajando tenemos la posibilidad de tomar mayores riesgos, ya que es más sencillo recuperar el dinero al no tener tantas cargas. Por otro lado, a medida que nos hacemos mayores tendemos a buscar seguridad y estabilidad, reduciendo paulatinamente el porcentaje de renta variable con los años.

Sin duda, esta es una regla muy fácil de seguir que establece distintos objetivos financieros en cada etapa de tu vida para que puedas invertir con seguridad. No hay una edad determinada a la que deberías comenzar a invertir, pero cuánto antes lo hagas, más dinero ganarás y más podrás aprender. En Préstamo Capital queremos apoyarte para que investigues el panorama de las inversiones con nuestros préstamos de capital privado, que puedes usar para invertir o contar con un dinero extra mientras aprendes de este nuevo mundo.